GNU/LINUX

Contenido
GNU/Linux
Noticias
DocLinux
Recursos

Foros
Chat
E - mail

Otros sitios
FSF
La Espiral

Distribuciones
Debian
Mandrake
RedHat
SuSE

En Venezuela
VELUG
VELUG Valencia

Debian


En esta sección encontrarás información sobre Debian GNU/Linux, así como guías, tutoriales y enlaces para comenzar (y continuar) con esta reconocida distribución.

Reseña

Debian es un sistema operativo libre. Basándose en el kernel Linux y en las herramientas GNU, fue creado en 1993 por Ian Murdock bajo los auspicios de la Free Software Foundation (FSF). Hoy día es un proyecto independiente de la FSF pero mantiene sus objetivos fundacionales: recopilar, estimular y difundir el software libre existente y, en sintonía con el proyecto GNU, poner gratuitamente a disposición del gran público un sistema operativo libre que no precise de ninguna pieza propietaria.

Proyecto Debian

Debian no es una empresa comercial. Se mantiene y desarrolla de manera distribuida mediante la cooperación desinteresada de cientos de hackers en todo el mundo coordinados a través de Internet. Esos hackers, denominados "desarrolladores" , son usuarios que asumen un mayor compromiso con el proyecto, dedicando su tiempo libre a mantener uno o varios paquetes, o desempeñando alguna de las múltiples tareas que una organización como Debian requiere. Debian dispone además de una comunidad de miles de usuarios coordinados a través de más de 50 listas de correo públicas extraordinariamente activas. El núcleo comprometido con el proyecto, esto es, los "desarrolladores" de Debian, se ha dotado de un "Contrato Social" que hace las veces de un compromiso público hacia la comunidad de usuarios. El Contrato Social consta de cinco puntos:
  1. Debian permanecerá 100% libre.

  2. Se recompensará a la comunidad del software libre, liberando las herramientas que Debian desarrolle, difundiendo al máximo el uso del software libre, comunicando y solucionando bugs y proponiendo mejoras a los autores de software libre.

  3. No se esconderán problemas a los usuarios, manteniendo una base de datos pública de bugs en la que cualquier notificación de error se hará inmediatamente visible para el resto.

  4. Las prioridades de Debian son sus usuarios y el software libre.

  5. No se pondrán dificultades al uso de software no libre en Debian. Se crean las secciones "contrib" y "non-free" para el software que no cumpla con el concepto de software libre que Debian utiliza.

Desarrollo

Hasta 1996 no aparece la versión 1.0 de Debian (en realidad, la 1.1) pues se dedicaron bastantes esfuerzos a la consolidación del proyecto no solo a nivel público y legal sino organizativa y técnicamente, para permitir un crecimiento escalar en desarrolladores y número de paquetes. Nunca hubo versión 1.0, para evitar la confusión provocada por un redistribuidor de CDs de Debian que etiquetó erróneamente una versión congelada previa como Debian 1.0-final. Ese fallo llevó a crear el concepto de "imagen oficial" del CD-ROM de Debian con idea de ayudar a los vendedores a evitar este tipo de errores. A partir de ese momento se suceden las versiones con regularidad, y cada nueva versión adopta el nombre de un personaje de la película Toy Story (hasta ahora Buzz, Rex, Bo, Hamm, Slink, Potato, Woody y Sarge). Esto último fue idea de Bruce Perens, que por entonces trabajaba en Pixar, la compañía que produjo la película de Walt Disney. En enero de 1998, Ian Jackson sustituye a Bruce Perens, poco antes de la liberación de Debian 2.0; a Jackson le sucederá a su vez Wichert Akkerman, actual líder del proyecto Debian, en enero de 1999.

A juicio de muchos analistas, Debian ha alcanzado su masa crítica, es decir, el número suficiente de usuarios y desarrolladores para garantizar su continuidad: diez distribuciones comerciales basadas en Debian lo avalan, así como el hecho de que, al calor de la "moda Linux" , muchos nuevos usuarios instalan Debian en sus ordenadores; pero, como contrapartida, al no conocerse los objetivos de Debian por parte de esa avalancha de nuevos usuarios, se le exige lo mismo que a empresas con recursos millonarios que cotizan en el Nasdaq con capital-riesgo. Sin embargo, Debian es construida por sus propios usuarios y es la comunidad de usuarios la que debe resolver sus problemas y dirigir su estrategia: nadie pues puede garantizar nada en Debian, como nadie puede garantizar nada en el software libre. Y sin embargo tenemos una distribución de una calidad extraordinaria, que en nada tiene que envidiar, sino todo lo contrario, a distribuciones comerciales como RedHat, Mandrake, SuSE o Caldera.

Las distribuciones comerciales fijan su estrategia en captar a los nuevos usuarios, y en vender distribuciones y servicios en torno a sus productos, para lo cual necesitan deslumbrar con nuevas versiones cada poco tiempo, novedades permanentes e instalaciones gráficas muy vistosas. No hay nada malo en ello, pero Debian no es una empresa comercial y por tanto no está sujeta a los vaivenes que impone el mercado ni a la necesidad de obtener beneficios: por el contrario, sigue fiel a su "contrato social" de apoyar el software libre. Pese a lo que suelen difundir sus detractores, lo cierto es que el proceso de instalación de Debian ha mejorado extraordinariamente en estos últimos años. Pero Debian nunca ha tratado de simplificar la instlación más de la cuenta, ni ha asumido el riesgo de esconder el proceso de instalación al usuario, estandarizándolo en exceso y tomando demasiadas decisiones en su lugar, que en algunas distribuciones a veces llega a impedir una instalación si por ejemplo no se autodetecta el hardware correctamente.

Debian por el momento no autodetecta hardware en la instalación, con excepción de la tarjeta de red, mantiene un interfaz de instalación sobrio, con menús en modo texto que realizan bastantes preguntas casi siempre necesarias lo que, bien es cierto, puede desorientar al usuario primerizo pero permiten una configuración correcta. Esto es lo que ha forjado la fama de Debian de aridez y falta de amabilidad, de ser un sistema sólo apto para hackers y usuarios avanzados. Hoy por hoy, esa fama de dificultad es injusta, y la crítica rara vez procede de usuarios de Debian, sino de intentos apresurados de instalación. Pese a todo, Debian ha preferido centrar sus esfuerzos en producir un sistema de instalación y mantenimiento de paquetes extraordinariamente consistente, que permite tener la seguridad de que, si el usuario se toma el tiempo suficiente para leer la documentación y responder adecuadamente a las preguntas, dispondrá de un sistema que no tendrá que volver a reinstalar nunca. La idea es que, mientras la instalación se realiza una sola vez, con el sistema se trabaja a diario. Y es a la consistencia del sistema y a su correcto mantenimiento a lo que han dado prioridad los desarrolladores de Debian, más que a una interfaz gráfica basada en ventanas para la instalación. Hay que concluir pues que Debian es perfectamente válido no sólo para hackers y administradores de sistema, sino también para nuevos usuarios, que además suelen sentirse rápidamente acogidos por la comunidad de usuarios: Debian crece escalarmente y funciona así de bien porque sus usuarios se ayudan mutuamente, intercambian trucos y soluciones y suelen estar informados de la marcha de la comunidad, de los problemas, retos, etc. Se trata de un ejemplo notable de comunidad virtual, de trabajo en red y de inteligencia colectiva distribuida.

Realmente recomendamos utilizar esta distribución, ya que ofrece muchos beneficios a nivel técnico y de "libertad", ya que no se depende de ciertos copyright ni de aspectos comerciales, que en otras distribuciones si encontramos.

Actualidad

Acualmente la versión liberada es la Debian GNU/Linux 3.0. Enlaces

Contáctanos a través de nuestro e-mail: gnulinux@cantv.net

GNU/LINUX 2002